Quantcast
Channel: Ñoñedades – Charcodelocos
Viewing all articles
Browse latest Browse all 7

Cosas de niños y amigos imaginarios

$
0
0

Gimnasta, bombera, escaladora, periodista, actriz, bióloga marina… Una lista interminable de futuros que soñaba cuando medía medio metro, tenía una voz de pito inaguantable y un amigo imaginario. No tenía nombre. El amigo, digo. El hecho de que lo tuviese, tampoco. Adquiría diferentes formas según el lugar en el que me encontrase: farolas, cazuelas, peluches, escobas… Hablaba sin parar con todos esos cacharros y mi madre, a veces, pasaba vergüenza. Pero sólo a veces, cuando mi amigo imaginario y yo nos abrazábamos o nos dábamos besitos. Osease, cuando me abrazaba/besaba con las farolas, cazuelas, peluches y escobas. Pero esa es otra historia…

Entonces no tenía miedo, era valiente, emprendedora, enérgica y creativa. Estaba llena de optimismo y de ganas de comerme el mundo. No levantaba ni dos palmos del suelo y era envidiablemente positiva. Pero llegó el día en que la vida me soltó al ruedo y dejó que me diese de leches con la realidad, que me enfadase con todos mis sueños y, también, dejó que mi vaso estuviese a veces medio lleno y en otras ocasiones medio vacío pero nunca más repleto.

Sin embargo, hubo algo que conservé y cumplí. Y estoy segura de que era eso lo que soñaba con más fuerza y lo que a mi amigo imaginario le hizo más ilusión. En todas las cintas de vídeo rodadas por mi orgulloso padre cuando yo tenía todos esos sueños y todas aquellas ambiciones aparece una niña (de medio metro, con voz de pito inaguantable y un amigo imaginario) diciendo: “Esto es un reportaje de Saioa Rolán para informativos Telecinco”. Lo de Telecinco no lo entiendo, eso ya es cuestión de preguntarles a mis padres. Pero lo de ser periodista es, sin lugar a dudas, un sueño que conseguí.

Ahora toca recuperar las demás cosas esenciales de aquella niña y volver a ser valiente, emprendedora, enérgica, creativa, optimista y comerme el mundo, o al menos intentarlo aunque el vaso nunca más vuelva a estar lleno. Eso, eran cosas de niños y de sus amigos imaginarios. El siglo XXI es otro cantar.


Viewing all articles
Browse latest Browse all 7

Trending Articles